viernes, 25 de abril de 2014

8.2 segundos: tiempo que tarda en enamorarce

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Existe una gran variedad de estudios científicos sobre el amor, las relaciones afectivas y ese cúmulo de sentimientos, pensamientos y experiencias humanas que llamamos “amor”. Siendo esta una fecha tan especial en relación con todos los factores recién mencionados, en el Día de San Valentín o Día de los Enamorados, hoy voy a compartir contigo un estudio científico que asegura que demoramos 8.2 segundos en enamorarnos. ¿Te interesa? ¡Andando!

El estudio: ¿cuánto tiempo lleva enamorarse?

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El estudio se desarrolló hace ya algunos años en el Reino Unido, donde se desarrolló esta interesante y peculiar investigación buscando determinar cuánto tiempo lleva enamorarse y que dice mucho sobre comportamiento humano. La misma fue publicada en una edición del bien conocido Archives of Sexual Behavior y allí se asegura haber encontrado la duración exacta del tiempo que le lleva a un hombre caer enamorado a primera vista de una mujer: 8.2 segundos.
Para ello, los investigadores llevaron a cabo un experimento con un grupo de 115 estudiantes a quienes se les puso en contacto con actrices y actores poco conocidos, mientras eran vigilados por cámaras secretas que medían el tiempo de sus contactos visuales. Tras interactuar entre sí, se les preguntó a los estudiantes qué actrices eran las más atractivas y a las estudiantes, qué actores eran los más atractivos. Veamos a continuación qué sucedió.

Resultados y conclusión: enamorarse lleva 8.2 segundos

8-2-segundos-El-tiempo-que-lleva-enamorarse-2.jpg XiXinXing/iStock/Thinkstock
Las actrices calificadas como “bonitas” por los estudiantes habían sido observadas por al menos 8.2 segundos, según lo que registraron las cámaras, mientras que a las demás, sólo las habían observado durante no más de 4.5 segundos. Sin embargo, esto no ocurría con las estudiantes, quienes observaron a los actores durante períodos de tiempo similares.
Las conclusiones son interesantes, aunque obviamente tienen una cuota de absurdo sobre sí. Desde luego que medir el amor es algo imposible, más aún cuando nadie tiene bien claro qué es. Observándose la cuestión desde un punto de vista estrictamente científico podemos comentar que las mismas aportan datos sobre las estrategias utilizadas para encontrar pareja por parte de los hombres; la vista parece ser primordial para nosotros.
El estudio concluye en que mientras los hombres mantienen la vista fija en una mujer durante más de 8.2 segundos cuando sienten atracción por una mujer y se interesan en ella, podría ser amor, no así con las mujeres. Los investigadores señalan que los hombres usan el contacto visual para buscar naturalmente compañeras atractivas y fértiles con las cuales establecer una relación, pero las mujeres son mucho más cautelosas, por ejemplo, procurando no atraer una atención no deseada.
Personalmente, no creo que este estudio se haya desarrollado por el camino correcto. Sus resultados no resisten demasiados análisis y su conclusión deja mucho que desear, creo que hay una alta carga relacionada con la atracción física y especialmente sexual que se está obviando o dejando de lado. Pero tú, ¿qué opinas sobre este peculiar estudio científico? Desde tu experiencia o bien desde tu punto de vista, ¿estás de acuerdo con lo que plantea el estudio?

JUEGOS QUE DESTRUYEN AMISTADES

5-juegos-que-han-destruido-amistades_0.jpg Lifesize/ThinkStock
Pocas cosas han revolucionado tanto el mundo gamer como el modo multijugador. Esta forma de jugar nos ha beneficiado con tanta diversión y risas como odio y amenazas de muerte. Son muchos los factores que inciden en que los jugadores terminen vociferándose improperios mutuamente: o bien porque la naturaleza misma del juego los empuja a la confrontación o bien por el fracaso del juego en equipo.

LA MIRADA FIJA

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Seguramente has tenido algún problema y te han reprochado la actitud, o te respondieron de la misma forma en un duelo de miradas. ¿Qué sucede cuando miramos fijo? ¿Qué nos hace mirar a otras personas detenidamente sin pensar que podemos ser molestos? Bien, mirar fijo a otras personas se debe a factores biológicos, neurológicos y evolutivos, según algunos expertos. Si quieres saber por qué miramos fijo a otras personas, acompáñame con la lectura de este artículo.

Una necesidad evolutiva

El ser humano es un ser social, pero que necesita asegurarse de algunas cosas al mirar a una persona que no conocemos. Una de ellas, es saber si la persona que tenemos frente a nosotros es inofensiva o si por el contrario podría significar una potencial amenaza para nuestra seguridad.
Que-ocurre-cuando-miramos-fijo-1.jpg Michael Blann/Photodisc/Thinkstock
Y no es mero capricho, sino una necesidad neurológica y evolutiva —¿por qué no?—: nuestro cerebro necesita procesar los gestos faciales de la persona para reconocer su actitud hacia nosotros. La amígdala cerebral requiere que nuestra vista recorra el rostro de la persona, fijándonos esencialmente en la nariz y en los ojos. De esa manera, el cerebro podrá interpretar los gestos y hacernos actuar en consecuencia. Incluso, usar nuestros músculos para sonreír.
¿Pero qué sucede con un rostro que no podemos interpretar, reconocer como inofensivo o peligroso?

¿Rostros simétricos, rostros confiables?

Supongamos que te encuentras frente a una persona que desgraciadamente ha sufrido de un accidente y su rostro está desfigurado. Aunque nos predispongamos a actuar naturalmente, el cerebro no ha tenido el tiempo de procesar la información necesaria para interpretar el rostro de la persona de acuerdo al bagaje genético y evolutivo que arrastramos con nosotros, y nuestra mirada se quedará fija en esa persona.
Que-ocurre-cuando-miramos-fijo-2.jpg Ingram Publishing/Thinkstock
Para Erika Rosenberg, experta en expresiones faciales, de la Universidad de California, los seres humanos, inconscientemente, buscamos la simetría facial en otros individuos. Ese rasgo básico y primordial es una señal de que la persona que observamos está libre de problemas genéticos, mutaciones o enfermedades: la simetría del rostro augura la calidad de los genes y ese es un mensaje anclado en la necesidad de sobrevivir y reproducirnos, a un nivel inconsciente.

LOS CELOS

Qué-son-los-celos-y-por-qué-los-sentimos-5.jpg iStockphoto
Sentir celos es parte de la naturaleza humana, es una respuesta emocional que ocurre como resultado de un complejo proceso psicológico que nunca es agradable. Por ello es que hoy te invito a intentar describir qué son los celos y por qué somos celosos.

¿Qué son los celos?

Los celos representan una de las emociones más naturales o esenciales y al mismo tiempo, una de las más oscuras, dañinas e incómodas que existen.
Se tiene constancia de que este sentimiento es inherente a la condición humana desde tiempos ancestrales, siendo por ejemplo una temática recurrente en la mitología Griega o en las narraciones de la Biblia (donde aparecen en innumerables oportunidades como un mal en los hombres).
Sin embargo, también podemos encontrarnos con esta emoción en otras especies animales tales como los chimpancés, los elefantes o los perros, que también son celosos, entre otros tantos.
Hay quienes creen que los celos son otra forma de envidia pero, a diferencia de esta, los celos aparecen más bien como un temor, como el miedo a perder determinada cosa, objeto, función o relación, entre otras cosas. Para entender mejor ambos conceptos, veamos cómo define estas emociones el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE).
Qué-son-los-celos-y-por-qué-los-sentimos-1.jpg Hemera

Envidia

  • Tristeza o pesar del bien ajeno.
  • Emulación, deseo de algo que no se posee.

Celo

  • Interés extremado y activo que alguien siente por una causa o por una persona.
  • Recelo que alguien siente de que cualquier afecto o bien que disfrute o pretenda llegue a ser alcanzado por otro. U. m. en pl.
  • Sospecha, inquietud y recelo de que la persona amada haya mudado o mude su cariño, poniéndolo en otra.
Entonces podemos diferenciar estas emociones al tener en cuenta quiénes o qué cosas entran en juego. Así, decimos que la envidia se refiere a algo que alguien más posee mientras que el celo refiere al temor ante la posibilidad de perder algo que nosotros poseemos.

¿Por qué somos celosos?

Qué-son-los-celos-y-por-qué-los-sentimos.jpg iStockphoto
A pesar de que en la antigüedad, las causas de este fenómeno fueron adjudicadas a deidades o entidades sobrenaturales e ilógicas, hoy sabemos que la responsabilidad es nuestra. Desde el campo de la ciencias, como la Psicología y particularmente desde la Psicología Evolutiva, sabemos que todo pasa por nuestros cerebros, tanto la forma en la que establecemos nuestras relaciones, como la manera en que buscamos mantener (o no) las mismas.
En sí, de acuerdo a diversos psicólogos contemporáneos, los celos son una respuesta emocional inherente a la naturaleza de los Hombres, donde tanto en hombres como en mujeres ocurre de la misma manera y esta ligado a una cuestión muy simple: buscar proteger lo que se quiere.
Los humanos aprecian, quieren y aman sus pertenencias, sus puestos de trabajo, sus amigos, sus parejas, etc., y la idea de perder ese vínculo o tan solo peligrar su existencia, los martiriza con este horrible sentimiento.
Muchísimo tiene que ver con nuestras capacidades cognitivas, con cómo procesamos la información y a cómo estipulamos con ella. Además, los celos tienen mucho que ver con la sexualidad y la naturaleza de nuestros hábitos reproductivos sin embargo, no solo con ella puesto que por ejemplo, volviendo a lo que estos procesos cognitivos refiere, pensemos en los niños o incluso en los bebés de apenas unos meses de vida que presentan esta clase de emociones o este tipo de comportamiento.
Qué-son-los-celos-y-por-qué-los-sentimos-3.jpg Pixland
La raíz de los celos y la influencia de diferentes cuestiones como el género, la edad, el origen étnico y demás, siempre han sido un tema de controversia. En realidad, si, todos estos factores tienen que ver con el desencadenamiento de los celos, el tipo de celo o la graduación en la que se los podría clasificar. En el ámbito del sexo, por ejemplo, a muchos les podrá llamar la atención la práctica sexual de las parejas conocidas como swingers o aquellas personas que en el acto sexual comparten a su pareja. A muchos les parecerá un tabú o considerarán que en una situación semejante, morirían de un ataque de celos.
Lo cierto es que allí entran en juego muchos de los aspectos antes señalados, en especial aquellos que están relacionados a los procesos cognitivos de cada individuo. Pero más allá de toda esta cuestión social, cognitiva y cultural, más allá de factores como la edad, el género o la naturaleza psíquica de cada individuo, también hay ciertos detalles a señalar desde los cuales nos adentramos al campo de la Neurociencia.
Dejando de lado los aspectos sociales, en Neurociencia se considera que sí existen diferencias entre los sexos y que, más específicamente, las mujeres son más celosas que los hombres. Pero para entrar en este ámbito, deberíamos considerar una compleja diferenciación entre el concepto de sexo y amor, que no haremos en esta oportunidad pero que vale la pena mencionar.
Qué-son-los-celos-y-por-qué-los-sentimos-2.jpg iStockphoto
Mediante diferentes experimentos, se ha determinado que por ejemplo en una pareja, la infidelidad en el coito provoca una respuesta que implica un mayor grado de celos y otros sentimientos como rabia, ira, etc., que en el caso de una infidelidad de tipo psíquica o de algún modo “espiritual”. Si la persona es infiel en la cama pero no hay una conexión (lo que llamaríamos “amor”) los celos aparecen en menor grado y con consecuencias menos nocivas.
A su vez existen diferentes tipos de celos, desde celos más habituales vinculados al empleo, amistad, familia, romance, a los  celos anormales, que rozan la paranoia y las patologías psicológicas.
Qué-son-los-celos-y-por-qué-los-sentimos-4.jpg Comstock
Bien podríamos decir que nuestros celos, en gran parte, son entonces el resultado de nuestra inseguridad, nuestra poca capacidad para desarrollarnos como individuos independientes, el peso de nuestra calidad como sujetos sociales y en cierta medida, de nuestro profundo egoísmo.
¿Qué opinas sobre este tema? Todos algunas vez sentimos celos o fuimos el objeto de los celos de alguien más. ¿Por qué crees tú que somos celosos?

EL SONIDO

Ondas sonoras
El sonido no existe en el mundo que nos rodea. Lo único que existe son las vibraciones de un medio elástico que, generalmente, es el aire.
El sonido es, en realidad, el producto final subjetivo de esa vibración cuando incide en el oído. Éste se produce cuando interactúan un objeto vibrante, un medio transmisor, el oído y el cerebro.

¿Cómo se oye un sonido?

Para que la vibración sea audible por el ser humano el objeto debe vibrar entre 20 y 20.000 veces por segundo. Esto equivale a decir que el sonido audible tiene una frecuencia de entre 20 y 20.000 Hz.
El objeto desplaza el aire que le rodea comprimiendo y descomprimiendo las moléculas que lo integran. De esta manera modifica la presión del aire de una forma periódica. El oído humano experimenta una u otra sensación sonora según la potencia y la frecuencia de esa vibración.

Partes del oído humano

Partes del oído humano
Nuestro oído se compone de tres partes:
Por un lado, el oído externo o pabellón auditivo. Por aquí penetran las vibraciones y es conocido como oreja. Es la única parte visible de nuestro sentido del oído.
El oído medio está compuesto por el tímpano, el yunque, el martillo y el estribo. Éstos son los huesos más pequeños del cuerpo humano.
El oído interno es la última parte. Aquí se encuentra la cóclea que, a través del líquido que la rellena y los pequeños pelitos que la rodean, transforman la vibración en impulsos nerviosos.

¿Cómo funciona el oído?

Cómo funciona el oído
El sentido del oído funciona de la siguiente manera:
1.- Las ondas sonoras penetran en el pabellón auditivo y viajan a través del conducto auditivo hasta el tímpano.
2.- El tímpano es una pequeña membrana que vibra transmitiendo el aire a los huesos del oído y haciendo que éstos se muevan.
3.- Esos tres pequeños huesos, el yunque, el martillo y el estribo, hacen que sus vibraciones lleguen al oído interno.
4.- A través de la cóclea y del líquido que la rellena se transforma el movimiento en señales nerviosas.
5.- Estas señales llegan al cerebro que las decodifica e interpreta como sonido o señales auditivas.

LOS OIDOS

En comparación con otras partes del cuerpo, tus oídos-orejas no te piden gran cosa. No hace falta que te las cepilles como haces con los dientes o que te las cortes como haces con las uñas de los pies. Lo único que necesitan tus orejas es que te las laves regularmente, o sea que no te olvides de frotártelas al igual que el resto del cuerpo con agua y jabón cuando te duches o te bañes.

La verdad sobre la cera de los oídos

Tal vez te hayas preguntado alguna vez por qué tenemos cera en los oídos y si debes hacer algo para eliminarla. De hecho, por muy asquerosa que te pueda parecer, la cera tiene una razón de ser. El conducto auditivo fabrica esta sustancia pegajosa para proteger el oído. Una vez fabricada, la cera se desplaza lentamente hacia la parte más externa del oído. Entonces, o cae al exterior o bien se elimina mediante la higiene diaria. Si quieres, te puedes limpiar suavemente la parte más externa del oído, denominada pabellón auditivo externo, con una manopla.
Probablemente habrás oído que no es bueno meterse nada dentro de los oídos, y es absolutamente cierto, pues podrías hacerte daño. Ni siquiera es una buena idea utilizar bastoncillos de algodón. Al hacerlo, podrías empujar la cera hacia partes más internas del oído, adonde se podría adherir. Asimismo, el bastoncillo podría irritar el conducto auditivo e incluso provocarte una infección.
Y, por descontado, no te metas nunca nada puntiagudo o afilado dentro del oído, pues podrías hacerte sangre o alguna lesión grave. Si te parece que tienes demasiada suciedad o cera en el oído, pide a tu madre o a tu padre que te ayude a limpiártelo.

Mucho cuidado con los aros (piercings)

Los aros (piercings) pueden quedar bien en una oreja, pero es preciso tener mucho cuidado si no quieres que las cosas se pongan feas. Cuando te hagas un agujero nuevo en el lóbulo de la oreja, no te quites el pendiente hasta que el agujero haya cicatrizado por completo. Si no, se te podría cerrar.
También deberás adoptar las medidas necesarias para que no se te infecten los agujeros recién hechos. Lávate las manos cada vez que te toques las orejas. Si te pones un poco de alcohol en la zona afectada, también contribuirás a mantener los gérmenes a raya. Con la ayuda de un adulto, moja una bolita de algodón con un poco de alcohol y restriégatela por ambos lados del agujero (sin quitarte el pendiente). Luego gira varias veces el pendiente para asegurarte de que el alcohol llega a toda la superficie del mismo que está en contacto con el agujero.
Si te parece que se te puede haber infectado algún agujero (piercing), díselo a tu madre o a tu padre. Si se te infecta un lóbulo de la oreja, lo más probable es que éste se inflame, se ponga rojo y caliente y/o te duela, y también puede supurar un fluido denominado pus. Si te ocurre algo parecido, no esperes a que se te cure solo, pues la infección podría extenderse y hacer que te encuentres mal.

Consejos para los nadadores

A veces, el hecho de nadar puede contribuir a que un niño contraiga una infección conocida como otitis del nadador u otitis externa. Se trata de una infección que afecta al oído externo y que provoca inflamación y dolor. Ocurre cuando el agua permanece en el interior del conducto auditivo. Esto puede irritar la piel, facilitando la proliferación de bacterias que invaden el conducto auditivo y provocan una infección. Si crees que puedes tener oído de nadador, díselo a tu madre o tu padre para que llamen al médico. Unas gotas especiales pueden ayudarte a erradicar la infección.
Para prevenir la otitis del nadador, sécate bien las orejas después de nadar o de bañarte, y sacude la cabeza para eliminar el agua que te haya podido quedar dentro de los oídos. Asimismo, unas cuantas gotas de alcohol administradas dentro del oído con la ayuda de tus padres ayudarán a secar cualquier humedad que haya podido quedar. De modo que ya sabes: si te secas bien las orejas al acabar, ¡podrás seguir nadando sin parar!

Oídos, frío y calor

Ahora ya sabes como protegerte los oídos después del baño, pero, ¿y cuando hace mucho calor? Cuando el sol pegue fuerte, ponte un gorro o no te olvides de ponerte crema de protección solar en las orejas para evitar quemártelas. Y, cuando llegue el invierno, tápatelas bien con un gorro o con una cinta para la cabeza. ¿Por qué? Porque, cuando hace mucho frío, es fácil que se produzcan congelaciones y salgan sabañones en las orejas. ¡Brrrr!


LA MENTIRA

Mentira

         
Pinocho, figura literaria ligada culturalmente a la mentira.
Una mentira es una declaración realizada por alguien que tiene la convicción de que es falsa en todo o en parte, esperando que los oyentes le crean, ocultando siempre la realidad en forma parcial o total. Una cierta oración puede ser una mentira si el interlocutor piensa que es falsa o que oculta parcialmente la verdad. En función de la definición, una mentira puede ser una falsedad genuina o una verdad selectiva, exagerar una verdad o incluso la verdad, si la intención es engañar o causar una acción en contra de los intereses del oyente. Las ficciones, aunque falsas, no se consideran mentiras, Mentir es decir una mentira, A las personas que dicen una mentira, especialmente a aquellas que las dicen frecuentemente, se las califica de mentirosas. Mentir implica un engaño intencionado y consciente. Tiene como sinónimos: embuste, bola, calumnia, coba o falacia.